Joel Batz: El arte de la maravilla
La mayoría de los días, encontrarás a Joel Batz sentado en su estudio, pincel en mano, trabajando en una de sus últimas pinturas. Después de haber encontrado su obra, tan personal, adornando las paredes de las casas de muchos amigos en Antigua, me pregunté por qué todavía no había aparecido en las páginas de Qué Pasa.
Podría escribir un artículo sobre su historia de vida con la misma facilidad con la que podría hacerlo sobre su obra, pero, en muchos sentidos, ambas son una sola.
La Vida de Joel Batz
Comencemos con la vida de Joel Batz. Nació en Quetzaltenango en la década de 1970 y creció en un entorno humilde. Desde niño le encantaba hacer cosas con sus manos y, a los seis años, se inscribió en un programa extracurricular de escultura y pintura en la iglesia de su comunidad, donde comenzó a desarrollar su talento innato.
A los catorce años dejó la escuela y se fue a vivir con su medio hermano a Ciudad de México, donde trabajaba como ayudante en su tienda de artesanías mientras estudiaba en una academia de arte. Joel era plenamente consciente de que la vida allí era muy diferente a la que había dejado atrás, donde no había electricidad, horno ni leche.
“Ahora soy rico. Ahora sé qué tan ‘pobre’ era”, reflexiona.

A los diecisiete años, Joel emprendió el peligroso viaje a Estados Unidos en busca del “sueño americano”. Dice que aprender está en su ADN; tomó un curso de inglés como segundo idioma (ESL) mientras vendía sus esculturas en Venice Beach, hasta que finalmente fue aceptado en la University of Nevada, Las Vegas.
Luego, en 2010, tomó la decisión de regresar a Guatemala. Su salud estaba deteriorándose y no podía costear las frutas y verduras frescas y orgánicas que necesitaba. Habiendo crecido comiendo productos cosechados naturalmente de la tierra, tuvo una revelación: en Guatemala, su vida era “rica”.
En 2024 abrió Casa Para Las Artes aquí en Antigua, donde actualmente se exhibe su obra. Sus pinturas han formado parte de numerosas exposiciones a nivel nacional, así como en Estados Unidos y Europa.
Cuando el artista era joven, él y sus hermanos pasaban cada octubre construyendo con cariño una pequeña casa con materiales reciclados entre las ramas de un pequeño árbol de manzanilla. Un par de meses después, la desmontaban para permitir que el árbol siguiera creciendo. Muchas de sus pinturas incluyen estas estructuras.
El Arte de Joel Batz
“A medida que crecemos, perdemos nuestro sentido de la maravilla”, dice Joel. “Cuando coloco mis pequeñas casas allí, es un recordatorio de mantenernos centrados en la vida y de verla desde una perspectiva diferente: a través de los ojos de la maravilla, los ojos de un niño. Quizás allí puedas encontrar algo de belleza, tal vez en la sencillez de la vida”.
La influencia del realismo mágico recorre toda la obra de Joel. Tomemos como ejemplo la omnipresente escalera:
“El camino de la vida: los riesgos y las decisiones que tomamos y que nos llevan a determinados momentos o experiencias de vida. Para mí, el realismo mágico representa nuestra filosofía; es la historia detrás de los elementos fantásticos. Se trata de tomar elementos de nuestro entorno cotidiano y colocarlos dentro del contexto de una historia mágica”.

Las ramas de café, cargadas de granos rojos y maduros, también aparecen de manera destacada en su obra, ya que el café ha estado en el corazón de Guatemala durante siglos: desde los trabajadores que se ganan la vida con él hasta el reconocimiento mundial del grano guatemalteco.
Otro elemento importante de su obra es Between the Ocean and Sky. En ella, Joel conecta dos dimensiones del estado mental: profundizar en nuestros pensamientos o elevarnos hacia un lugar donde la imaginación no conoce límites.
Considera que los tiburones y las ballenas representan la “sensibilidad de la humanidad”. Como él mismo lo expresa:
“Son animales enormes, los más nobles y humildes. Y mírennos a nosotros. Somos tan pequeños y, sin embargo, muchas veces estamos llenos de envidia”.

Hoy, Joel Batz continúa pintando con la misma curiosidad y reverencia que han dado forma a su vida y a su obra. En Casa Para Las Artes, su estudio y galería en Antigua, los visitantes no solo pueden contemplar sus pinturas, sino también adentrarse en el mundo que las inspira.
En sus manos, la memoria, el mito y la vida cotidiana se convierten en algo sutilmente luminoso, recordándonos que la maravilla no es algo que dejamos atrás al crecer, sino algo que podemos elegir mantener vivo.
Puedes encontrar Casa Para Las Artes en:
4a Calle Oriente #31, Antigua Guatemala
Tel.: 7832-8125 / 4421-7956
Joel Batz: The Art Of Wonder


