Leer, aprender e imaginar es un derecho de todo niño. En las tierras altas rurales de Guatemala, Child Aid protege ese derecho con un innovador programa educativo.
Tal vez hayas viajado por comunidades rurales conectadas por carreteras de un solo carril que recorren las muchas colinas y valles de Guatemala. Si es así, probablemente experimentaste ricas y tradicionales culturas mayas, escuchaste muchos idiomas indígenas y admiraste la belleza del paisaje natural. También es probable que hayas visto la pobreza intergeneracional que limita el potencial de estas comunidades para crecer y prosperar. El informe del Banco Mundial de 2023 muestra que casi el 60% de la población guatemalteca vive en situación de pobreza, especialmente en las zonas rurales.
Una visita a cualquier escuela primaria revela cuán pocos recursos tienen estas comunidades. Muchas aulas rurales carecen de libros y de maestros debidamente capacitados para ayudar a los niños a aprender y desarrollar habilidades de pensamiento crítico. No es ningún secreto que cuando un niño aprende a leer, escribir y pensar críticamente, está mejor preparado para generar cambios para sí mismo, su familia y su comunidad. Sin embargo, en las áreas rurales de Guatemala, los estudiantes no están aprendiendo ni alcanzando su máximo potencial. Para ser precisos, datos del Ministerio de Educación demuestran que solo el 37% de los estudiantes terminan el noveno grado. Child Aid se fundó para cambiar esto, proporcionando las herramientas, la capacitación y el apoyo que las escuelas necesitan para que sus estudiantes tengan éxito.

Desde su fundación, Child Aid se ha comprometido a llevar educación de calidad a comunidades de las tierras altas rurales de Guatemala. La organización ofrece un programa de alfabetización basado en investigaciones y adaptado culturalmente, diseñado para crear un sistema educativo sostenible, dirigido localmente, que genere un cambio a nivel general y saque a las comunidades de la pobreza.
Child Aid opera desde cuatro oficinas regionales (Sololá, Totonicapán, Quiché y Chimaltenango), cada una con un equipo de capacitadores especializados. La mayoría son originarios de la región, hablan los idiomas mayas locales y conocen la cultura. Los capacitadores imparten talleres para maestros, visitan aulas y trabajan estrechamente con las escuelas rurales durante tres años. Se aseguran de que los docentes tengan acceso a las técnicas y metodologías de enseñanza más actualizadas, de que los estantes de las aulas estén llenos de libros atractivos, apropiados para la edad y en español para que los estudiantes los lean, y de que una cultura de cuidado y curiosidad fomente la participación estudiantil en cada paso del proceso de aprendizaje.
Actualmente, Child Aid trabaja con aproximadamente 150 escuelas cada año, capacitando a maestros y observando cómo sus estudiantes aprenden no solo a leer y escribir, sino también a pensar de manera crítica, explorar su creatividad y visualizar un futuro más prometedor para ellos y sus familias. El personal ha conocido a niños que son los primeros en su familia en leer o en permanecer en la escuela más allá de cuarto grado. Han escuchado a niños leer sus propias historias, llenas de alegría e imaginación.

Este año, Child Aid alcanza el primero de una serie de emocionantes hitos como organización: entregar 1,000,000 de libros (más información en: https://child-aid.org/campaign/one-millionth-book-campaign/) a aulas y niños en toda Guatemala. Pero esto es solo el comienzo. Gracias a donaciones y patrocinios continuos, la organización se esfuerza por alcanzar un total de 5,000 maestros capacitados y 250,000 estudiantes atendidos. Son metas ambiciosas, pero la ambición genera éxito, y la de Child Aid no conoce límites.
Descubre más sobre cómo apoyar a Child Aid y contribuir al futuro de los niños y familias de Guatemala child-aid.org.



